Escepticismo pirrónico y budismo

14.07.2020

En la página de "Final" se sugiere que el budismo podría verse como una reacción escéptica al pensamiento hinduista ortodoxo de la época en que nació. En relación con ello, debe señalarse que el escepticismo suele identificarse con su modalidad cartesiana (poner en duda todo, incluso lo más aparentemente obvio, como base para el ejercicio de la razón) sin tener en cuenta la existencia de una modalidad anterior, la pirrónica (que defiende la suspensión del juicio por la imposibilidad de acceder a la certeza), con la que el budismo tiene importantes coincidencias. De hecho, Pirrón pudo acompañar a Alejandro Magno en su expedición a la India (alrededor del 326 AC) y conocer de primera mano el budismo temprano (apenas siglo y medio después de la muerte de Gautama).

El vínculo entre el budismo temprano y el escepticismo pirrónico se ve resaltado por el hecho de que ambos pensamientos tienen un enfoque más práctico que teórico, y porque coinciden en proponer la imperturbabilidad o ataraxia como pauta vital para hacer frente a las condiciones existenciales del ser humano.

En el estudio "Dos caminos hacia la felicidad", Pedro Samper Murillo analiza en detalle los vínculos entre el escepticismo pirrónico de Sexto Empírico y el budismo del Dhammapada como prácticas espirituales (tecnologías del yo en la terminología de Michael Foucault) dirigidas al logro de esa imperturbabilidad. En palabras del propio Samper:

  • "A partir del Dhammapada (texto fundamental del budismo theravada) y los Esbozos Pirrónicos de Sexto empírico, se observan algunas características de estas dos filosofías desde la óptica de su posibilidad como filosofías esencialmente prácticas que pueden pretender a fines muy similares: la felicidad, la tranquilidad, la emancipación, la sabiduría; finalidades que pueden así mismo ser consideradas de orden espiritual, dentro de cierta concepción filosófica de lo espiritual".