Entender

Debe empezarse el recorrido indagatorio con una constatación un tanto contradictoria: el volumen de los textos existentes (tanto los que presuntamente reflejan las palabras de Buda como los claramente apócrifos y los comentarios a ambos) vuelven cualquier intento de resumirlos tan imposible como inútil.

Por otra parte, y relacionado con lo anterior, la variedad inabarcable de sectas, escuelas, ramas y doctrinas existentes hoy en día desaconsejan intentar sistematizar sus características y las diferencias entre ellas a cualquier persona que pretenda mantener la cordura.

Teniendo en cuenta lo anterior, parece obligado asumir que, si se quiere entender el budismo, debe renunciarse desde el principio a abarcarlo todo, aceptando la necesidad de simplificarlo significativamente, con la correspondiente pérdida y distorsión, simplificación que aquí mismo se declara y confiesa.